Nuestra arquitectura responde a un proceso metodológico perfeccionado en nuestros 40 años de trayectoria.
En base a nuestra experiencia, hemos desarrollado una metodología arquitectónica de trabajo que se estructura de la siguiente forma:

1. El Cliente

El punto de partida de cualquier proyecto es el cliente, sus necesidades y sensibilidades. Cada proyecto se adapta a las demandas particulares de cada usuario, buscando soluciones personalizadas que mejoren su calidad de vida y generen un vínculo armónico con su entorno.
2. El Contexto

El emplazamiento de la obra y su entorno constituyen un factor clave en nuestro proceso de trabajo. Buscar la integración con el entorno supone trabajar con respeto hacia el paisaje y el territorio. Construir conocimiento histórico, geográfico y topográfico del emplazamiento de la obra y su área de influencia es indispensable para entender las dinámicas de transformación del propio territorio e integrarse de forma orgánica.
- Emplazamiento: Conocimiento detallado del lugar donde se desarrolla la obra.
- Clima: Estudio de condiciones climáticas para optimizar la eficiencia energética.
- Historia: Estudio de la memoria histórica, social y cultural del territorio y/o preexistencia en la que se trabaja.
- Paisaje: Respeto y diálogo con las estructuras originales del entorno natural.
3. El Programa

El diálogo entre cliente y contexto nos lleva a definir programas arquitectónicos únicos e irrepetibles. Los criterios y estrategias que utilizamos en el proceso de diseño nos permiten construir edificios que no sólo responden a las necesidades cotidianas y prácticas del usuario, sino que también garantizan una relación sostenible y sensible con el entorno, dando máxima importancia a la experiencia vivencial y sensorial que éste nos brinda.
4. El Ecosistema: Criterios y Estrategias sostenibles
Materiales naturales:

Experimentación con materiales autóctonos de demostrada durabilidad, como la caña, el barro (material utilizado en el mundo ibérico y parte de la Edad Media), la piedra y las maderas locales (olivo, acacia, etc.). Esto nos permite recuperar y reinterpretar sistemas tradicionales constructivos del territorio adaptados a las necesidades actuales de la arquitectura contemporánea.
Artesanía y técnicas tradicionales

Actuamos como maestros de obra con conocimiento práctico de las distintas técnicas constructivas tradicionales. Nuestra arquitectura integra diversas artesanías constructivas para conseguir edificios únicos y arraigados en el territorio, colaborando con artesanos locales para preservar y revitalizar los oficios tradicionales a través de cada proyecto.
Reciclaje de materiales

Del movimiento de tierras previo a la implantación de la casa (cimentaciones, cisternas, etc.) podemos separar las piedras, las gravas y las arcillas y reutilizarlas en la obra. Con el barro y la grava se hacen los muros de tapia. La grava se utiliza en las cubiertas y drenajes del per metro de la edificación. La piedra se utiliza para muros y pavimentos interiores y exteriores. Se utiliza un máximo de materiales del entorno más inmediato, y se buscan los que no tenemos en entornos cercanos.
Autonomía energética y autosuficiencia

Esquema aguas
Aprovechamiento de recursos naturales como el agua (recogida de lluvia, pozos, aguas grises recicladas), el sol y el viento para la generación de energía y climatización natural de los edificios. Integración de espacios verdes productivos (huerto, jard) para contribuir a la autosuficiencia alimentaria.
El Hogar

La casa es algo más que un edificio; es un espacio de refugio y arraigo. Trabajamos con la armonía como principio esencial, considerando las proporciones de los espacios, el equilibrio de volúmenes y el juego de luces y sombras para generar una atmósfera que promueva el bienestar. El orden en la distribución de los espacios contribuye a una experiencia vivencial fluida, ofreciendo una vivienda funcional, acogedora y en sintonía con las necesidades físicas y emocionales de sus habitantes. A través de la relación con el entorno y el uso de materiales cálidos y nobles, conseguimos que cada casa se convierta en un auténtico hogar.
Espacio Saludable

El uso de materiales sin tratamientos agresivos ni pátinas añadidas permite que éstos envejezcan con dignidad, asegurando que la piel del edificio se integre tanto a nivel de paisaje como de confort climático. Esta filosofía garantiza espacios saludables libres de productos tóxicos, fomentando un ambiente habitable más natural y equilibrado con su entorno.